sábado, 8 de octubre de 2011

¿Por qué es importante lo cotidiano en los procesos de comunicación?

Lo cotidiano para muchos puede ser entendido como los fenómenos que existen antes que estén a la vista de los sujetos, así que el resto a lo que normalmente le atribuimos el nombre de cotidiano es simplemente la subjetividad con la que vemos el mundo. El conjunto de vivencias que tienen su raíz fundadora en la comprensión, en darle un sentido a todos los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor. La social siempre es la relación que se forma entre sujetos, como ellos observan, creen, comparten, dicen o responden ante determinada observación. Todo esto que se ha ido definiendo se hace parecido a la comunicación. 

El proceso de comunicación simple es sencillo, nos llega alguna información o nosotros atribuimos ciertas palabras a un proceso o fenómeno natural que ocurre a nuestro alrededor, lo interpretamos de la manera que consideramos conveniente según otros procesos ya formados en nuestra cabeza y ya de ahí compartimos la idea con los sujetos que están a nuestro alrededor. Lo cotidiano no es solo importante para formar los procesos de comunicación es casi la misma forma que construimos cada proceso, no solo comunicativo, en nuestra vida cotidiana. En lo que llamamos o concebimos como “cotidiano” encontramos dos modos de reconocer las cosas a nuestro alrededor, la normalidad y la obviedad. Lo cotidiano tiene una relación con la rutina, que se lleva a cabo tantas veces que se vuelve algo obvio y corriente. La realidad que entiende un sujeto es simplemente eso que se vuelve común y corriente para ellos porque siempre se encuentra presente en sus vivencias. Este concepto es clave en la comunicación, ya que de esta forma se dan todas las interacciones que realizamos y el proceso como tal es simplemente una serie de relaciones de cosas que conocemos y expresamos como si fueran la realidad. El sujeto observa, analiza, interpreta y distribuye; de la misma manera masivamente, el productor observa, analiza, recrea y distribuye.

El segundo concepto de la cotidianidad que para mí cumple una función transcendental en el proceso de comunicación, es la elección de lo que debe o no ser comunicado. La obviedad y lo corriente nos llevan a reaccionar y a hacer importante solo las cosas que llamen la atención y que cumplan una actividad diferente a lo que estamos acostumbrados. Estos acontecimientos, que llamamos fuera de lo normal, son los que generan comunicación. Normalmente las personas no van a estar interesadas en la rutina a la que ellos también se encuentran adaptados, estarán interesadas en aquello que se sale de los esquemas de normalidad y se vuelve en algo llamativo y diferente.

Para entender mejor el concepto que quiero explicar podríamos observar este video:



Este sujeto rompe con la vida normal y la rutina que llevan los otros y genera comunicación. Esto visto desde diferentes subjetividades forma la realidad que nos rodea diariamente.




1 comentario:

  1. Los ejemplos para contextualizar el tema me parecieron perfectos, quedó claro un tema un poco enredado, además que puede llegar a generar mucha controversia, ya que con la nueva ola de comunicaciones en la que vivimos lo cotidiano adquiere un valor cada vez más importante.

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